miércoles, 16 de enero de 2013

Cosas sin importancia...

... pero a las que dedicas un rato de pensar de vez en cuando.

El otro día me dijo mi hermana que había soñado que yo me casaba. Y que "iba guapísima", que llevaba un vestido a lo Sissi Emperatriz con lacitos.

En un principio el imaginarme a mi misma con un vestido de Sissi lleno de lazos me dió así como un poco de repelús, pero, sinceramente, creo que en el fondo la idea de una boda tal y como me la describió mi hermana, así en plan super-romántica-cuento-de-hadas terminó haciendome ilusión y todo.

Porque en mi plan renove personal por el que estoy atravesando en los últimos meses, sea por la edad, que me está cambiando el metabolismo, las hormonas o vayaustéasaberporqué, hay ideas que hace poco tiempo atrás me parecían impensables, ahora no las veo tan descabelladas. Entre ellas, una boda o  la maternidad.

Claro que... para eso hace falta un novio que esté dispuesto a entrar al trapo en ambos asuntos. Será que como de eso no tengo, me puedo permitir la libertad de ensoñarme con tontunas.

...

Definitivamente, una de las mejores inversiones que he hecho últimamente (incluída dentro del plan renove) ha sido hacerme las mechas californianas.

Mi pelo hace meeeses que no conoce el tinte mirusté. Porque si hace más o menos un año decidí que ya no quería ser pelirroja y desde entonces empecé a teñirme en castaño oscuro (mi color natural) ahora he decidido que no quiero volver a teñirme el pelo. Al menos... hasta que tenga canas, claro. Y gracias a las mechas californianas, mis raíces pueden crecer y crecer a su libre albeldrío y no se nota ná de ná. Me costó cara la pelu, sí, pero creo que ya lo he amortizado en tintes. Bueno, en tintes y en corriente eléctrica. Porque mis planchas murieron definitivamente y sólo me arreglo el pelo con secador. Desde que soy mechosa, no me importa que no se me quede la melena lisotabla. El bucle es bello.

Por cierto, el otro día el muso me dijo que "no me deja" que me corte el pelo. Y como es mi muso y yo le hago caso (mentira cochina que lo hago porque quiero) voy a seguir dejando crecer mi melena hasta que parezca la princesa Rapunzel esa que le lanzaba la trenza al principe azul para que trepara a la torre a saber con qué oscuras intenciones. Será que hoy me siento muy princesa. 

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Y hablandno de gente que me dice cosas, hace unas semanas la camarera de un garito me dijo que si "sé que soy igual que la de Crepúsculo". Cuando le dije, "sí, no es la primera vez que me lo dicen" la pobrecica se quedó de plástico del duro. Ella que quería ser original, ea.

Pero es que debo tener un rostro común, o no, o yo que sé, porque a lo largo de mi vida me han dicho que me parezco a muchas mujeres diferentes: a Carolina Herrera JR, a Kristie Alley (la mamá de la peli "Mira quién habla", en sus buenos tiempos, claro, que si no...) a una reportera de las Noticias de Antena 3 y a nosecuantas más.

Pero que me digan que me parezco a la de Crepúsculo me jode un poco, porque aparte de estar moesa, la pobre tiene una cara de amargamiento perpetuo te tumba patrás. Me jode reconocerlo pero sí, comparto esos rasgos.

Aunque el colmo de los colmos fue hace unos días cuando fui a una tienda a cambiar un regalo de Reyes. Cuando le dije a la dependienta que si se acordaba de mi me dijo: "Sí, me acuerdo de ti porque te pareces a la de Operación Triunfo".

¿¿Mandeee???

Sí, esa que gustaba al Risto, la Virginia Labuat.

Me tiré al suelo y me hice la muerta ;)

Ahora, además de la de Crepúsculo, la Herrera y esa larga lista de parecidos razonables que poseo, tengo que añadir a la Niña Azul.

...

Esta mañana he vuelto a ver a la chica del bolso satchel (¿se escribe así?) amarillo fluorescente. Que yo entiendo que sea una modernez, que le haya costado una pasta a la muchacha, que le mole mazo y todo eso. Pero es que cada vez que la veo, corroboro mi teoría de que no me gustan los bolsos llamativos. Bueno ni los bolsos, ni cualquier otra prenda de vestir y/o accesorio que me vaya a poner casi todos los días... porque terminas cansándote a ti misma y al ojo ajeno.

Que mira que yo a la chica del satchel fluorescente sólo la conozco de verla por el centro, bueno, a ella y a su bolso... Y cada vez que la veo pienso, "mira ya está por ahí la del bolso fluorescente que le costó una pasta gansa en el cortinglés". Así que quién la conozca pensará: "¿otra vez te has puesto el bolso fluorescente? ¿no tienes otro?" Digo yo.

Qué cosas...

Feliz miércoles.

9 comentarios:

Atenea dijo...

Yo será que ya sé lo que tengo metido en casa, pero es pensar en una boda y se me ponen de punta pelos que ya no tengo. Lo de la maternidad me atrae más, será la edad. De todas formas no sé yo si realmente las bodas luego son como la gente se las había imaginado o salen como salen y punto. Un día tendré que preguntarlo.
Besos

Ana dijo...

Yo quiero una como la del sueño de mi hermana, así en plan peli de las princesas Barbie y con un principe azul.

Si no es así... creo que me lo pensaré jaja!!

Anita Patata Frita dijo...

Yo a la boda me apunto XD

Bimbolles dijo...

Peor es que te digan que te pareces (textual) "a ratos a Rocío Durcal de joven y a ratos a Miércoles Adams" ¬¬

Aydita dijo...

Eso, yo también me apunto a lo de la boda! :P besos

Ana dijo...

Bimbolles, lo de Rocío Durcal vale... pero ¿Miercoles Adams? ¿? jajajaja!!!


Lo que nos gustará un bodorrio eh nenas?? jaja!!

Anita, pues tu tienes más papeletas que yo para ser la Sissi, a ver si nos das un día bueno jejejeje

Esteban dijo...

Seguro que habrá más de uno que no le importara ir al altar y ser padre contigo!!!

Lileth dijo...

Pues yo tengo Cañas. Y cuando he tenido las californianas me tenía que seguir echando el tinte en las raíces.

¡Horroroso!

Ana dijo...

Lo dicho, hasta que tenga canas jejejeje!!!!


Osea, después de todo lo que he dicho sólo opináis sobre la boda??????

:O