
El otro día leí en un blog un comentario que me gustó mucho, de una chica que decía algo así como que hoy en día cualquiera se creía "experta en moda" sólo por comprarse un capacho de trapos del Zara y mezclarlos sin orden ni concierto.
Pues eso mismo opino yo de los enólogos de palo que hay por ahí.
Al igual que está de moda ser expert@ en moda, valga la redundancia, actualmente se ha puesto de moda ser expert@ en vino... y eso es algo que me toca mucho los hue**s.
De anticipado os digo que a mi NO me gusta el vino.
Me da igual que me des un Ribera del Duero, un Valdepeñas, un Vega Sicilia o un Don Simón de tetrabrick, que no seré capaz de distinguirlos. Además que todos me van a estar igual de malos.
En la comida el vino me resulta desagradable, se me agarra y me da sed, por lo que tengo que beber más vino... y al final me pillo unos pedales que ríete tú de la Massiel.
Aparte que con el vino me pillo pedos chungos. Me empiezan a arder las orejas, después a darme sueño... sueño.... sueño... hasta que caigo en coma profundo. Y eso cuando estás de visita en casa ajena, pues como que no es muy conveniente, ¿verdad?
Que si me diera por pillarme pedos molones, de los de reirse y contar chistes, pues aún, pero es que aún encima de beber sin gusto, me sienta mal.
Quizá es por eso por lo que todo lo que tiene que ver con el vino me cae mal. El vino me cae mal y todo lo que le relaciona, también.
Ahora que me acuerdo, creo que una de las situaciones más surrealistas de mi vida fue un "momento vino": Hace un par de años para mi cumpleaños invité a mi Lobo a cenar en un restaurante finolis. Nos dieron la mesa en la sala de la bodega y todo, así que claro, lo primero que hicieron fue darnos la carta de vinos. Y yo, que me metí mucho en el papel, me puse a mirar la carta y a hacer como que entendía... Por mi me hubiera pedido una cocacola, pero no iba a quedar bien ¿no? jaja! Al final le pasé el marrón a mi Lobo, que eligió uno que yo ni puñetera idea pero lo bueno fue cuando llegó el camarero, abre la botella, me pone un poquito en la copa y yo: "gracias" y el tío esperando y yo sonriendo, y el tío esperando... unos segundos de tensión hasta que me di cuenta que lo que estaba esperando es que le diera el visto bueno al vino jaja!! Y yo: "mmm, muy bueno sí, sí" jajajaja!! ¡¡qué ridiculez de momento!!
Otro caso fue hace un tiempo. Estaba cenando con mi Lobo en una tapería (con cerveza, que esa sí me sienta bien) y justo al lado nuestro había un enólogo de palo.
Creo yo que el tipo lo que quería era impresionar a la moza que iba con él con sus profundos conocimientos sobre la cultura de Baco. Y yo cuanto más le escuchaba, más ganas me daban de fostiarle.
Y el tipo cogía la copita, la miraba al trasluz, la movía, la olía... y la tipa lo miraba con cara de admiración, así como de Ohhhh!! y a mi me daban arcadas...
Como no entiendo no sé lo que estaban bebiendo, pero estoy convencida que la tipa tenía los mismos conocimientos que yo respecto al vino y por eso el tío seguro que le estaba contando cualquier milonga... y la tía toa flipá.
El resultado es que después de un buen rato les vi irse e iban los dos más pedo que Alfredo. Así que ya me contarás tú de qué te vale ser tan entendido para al final irte con la moña.
Otra cosa que me hace mucha gracia son los cursos CCC de enología. Pero bueno, si hay otro curso CCC de personal choped... con eso lo digo tó.
Vamos, que es para poner en el currículum: Manolo, albañil, pensador y titulado en enología por CCC jajaja!!
Hoy en día todo el mundo tiene en su casa un kit de artículos de enólogo, con su embudito, su termometrito y todas esas chuminadas. Efectivamente habéis adivinado lo que ahora os voy a preguntar: ¿¿¿cuantas veces lo habéis usado??? aaaahhhhhh...
Mi Lobo mismamente es enólogo de palo, pero amateur. Que no se le ocurra de ir de entendido por la vida que me divorcio!!
Aunque que no se queje, que él tiene una ventaja conmigo que no todos los enólogos de palo tienen... el detector super-rápido de vinos picados. Osea yo.
Ante la duda de si un vino está bebible o no, es tan fácil como darme un sorbito. Mi garganta prodigiosa te dará la respuesta. Si toso está picado, si no toso, está bueno... asín de fácil, rápido y sencillo.... jaja!!
Resumiendo, que me estoy enrollando mucho. Que al final toda la chusma esta las echo en el mismo saco, en el de los quiero-y-no-puedo, a los enólogos de palo y a las personal choped del berska.
Besitos y feliz día!