
Mi compañero Javi y yo siempre hemos mantenido arduos debates en la oficina, después de escuchar las famosas Pruebas de Novios de Los 40 Principales.
Yo siempre le digo que me parece imposible, increíble y todo lo que empieza por in- que un tío fuera capaz de quedar con una tía, absolutamente desconocida, que te llama inventándose una excusa que muchas veces suena a "Venga ya hombre..." simple y llanamente porque te dice que se va a poner un tanga rojo.
Y Javi siempre me contesta: "Somos tíos"; "Nos llama una tía cachondona y caemos como chinches".
Ea, pues será verdad eso de que los hombres piensan con la picha, porque yo otra explicación más lógica soy incapaz de darle.
Pero hace unos días he podido comprobar "en mis propias carnes" dicha teoría, porque en un período de tiempo relativamente corto me han sucedido dos casos, que ya me diréis:
Suelo hablar diariamente por teléfono, desde hace ya bastante tiempo con un chico que trabaja en una empresa cliente de la mía.
A fuerza de hablar todos los días, lo normal es coger "amistad", y entrecomillo porque no vamos a confundir la velocidad con el tocino, ya me entendéis...
Pues del "¿Hola qué tal, cómo vas?" pasamos al "Bueno, ¿y que tal el finde?", hasta ahí normal. Pero ya el colega empezó con el "Pues un día voy a ir a verte y así te conozco" y yo, pues qué le voy a decir, "Ah, pues vale, no te voy a echar a patadas".
Pero lo mejor fue hace unos días vino a mi oficina. Pero como yo no le conocía físicamente no sabía que era él. Bastante petardete el muchacho por lo poco que le vi, que también hay que decirlo. Le vi poco porque no le atendí yo, le atendió mi compañera, pero cuando se despidió y dijo "Bueno, que soy Ricardo" entonces ya me giré a verle... pero ya se había ido.
Al día siguiente, llamó a mi oficina, y ya le dije "Anda que tú también, de que me quise dar cuenta que eras tú ya te habías ido, por eso no te saludé hombre..." y el me suelta "Pues yo en tí sí que me fijé..." "Eres morena, tienes el pelo largo, gafitas..." (léase en tono cachondón) Y yo ya me empecé a mosquear... Y ya empezó a decir: "¿Sabes, yo para dormir necesito que me canten una nana..." "A ver cuando te pasas por mi casa y me la cantas..." "Pero claro, si entras a mi habitación ya sabes lo que te puede pasar..."
Yo ojiplática perdida, como diría mi amiga Tere, ya le dije "Quieeeeeto muchaaaacho, que te estás desviando..." Y él aún siguió: "Ya sabes, yo salgo a las 8 y vivo en la calle Quevedo número tal..." "Pásate..."
Y yo me pregunto: ¿¿¿¿Sólo por el hecho de ser amable y medianamente simpática con la gente que llama a la oficina, ellos pueden pensar que me estoy insinuando????
Yo lo flipo con la peña. ¡¡Cuánta necesidad hay por ahí!!! Ahora tengo pensar cómo hago para cortarle el rollo al tío éste sin que se ofenda... que esa es otra, que la ofendida debería ser yo, ¿no?
Eso fue a principios de la semana pasada, pero lo mejor de todo es que el jueves llama otro cliente de otra empresa para solicitar un servicio. A éste señor, porque éste ya saltó la barrera de chico a señor hace unos años... le conozco desde hace ya un montón de tiempo, 10 años por lo menos y con él he tenido una relación (profesional) siempre muy correcta.
Pues lo mismo. Yo como soy así, en vez de limitarme a tomarle nota del servicio que quería solicitar y colgar, pues en mi línea... le pregunté que cómo estaba, qué tal la familia y todas esas cosas que se preguntan por cortesía... Y al final me dice: "Ay! qué gusto da contigo! Es que me has alegrado la mañana!!" Y yo: "Gracias hombre, no será para tanto jeje.." y él "Que sí... Es que tienes una voz muy melosa..." Y ahora lo más fuerte, me dice: "Ésta noche seguro que voy a soñar contigo..."
Yo: ¿¿¿¿¿¿¿¿¿?????????????? ¿¿¿Soñar conmigo?????????
Dicho y hecho. Al día siguiente me llamó sólo para decirme: "¿Sabes Ana, al final sí que soñé contigo...? Y yo: "Andaaaa qué bien....." (léase tono arggggggg) Y sigue: "Soñé que fuimos a cenar a un restaurante de lujo, y luego a tomar unas copas. Luego nos fuimos a casa y pasó lo que pasó..."
Yo, con unas náuseas que no podía con mi alma ya sólo se me ocurrió decirle: "Bueeeeeno, puessss me alegro de haber contribuído que hayas pasado un buen rato, ¿no?"
Ahora sí que no me extraño de lo de las Pruebas de Novios esas de la Radio. Si sólo por ser amable ya se ponen "palotes" perdidos, si les dices que tienes un tanga rojo y un bote de nata, ¿pa qué queremos más?
Definitivamente los tíos tienen la mente muuuuy calenturienta.
Bueno, rectifico, TODOS tenemos la mente muy calenturienta... Mi hombre-lobo y yo tenemos una frase preferida, que sería la que definiría nuestra relación:
"NOSOTROS NO NOS ABURRIMOS"
Bueno, mejor dicho tenemos 2. La otra sería:
"NO NOS PODEMOS QUEDAR SOLOS, ¿EHH?"
Jejejejee...
Feliz martes!!!!
Besoooooos.